jueves, 6 de junio de 2013

LOS RIESGOS

Los riesgos 
A continuación se presenta una clasificación de los riesgos empresariales más comunes a los que están sujetas las empresas: 
Riesgos ordinarios o de operación.
Son aquéllos en los que se puede incurrir en forma cotidiana, mismos que, a su vez, se clasifican en: 
ü   Riesgos temporales. Son aquéllos que se presentan de manera ocasional y por un tiempo claramente definido, por ejemplo: 
Ø     Transporte de mercancía. Cuando el movimiento de mercancías de un lugar a otro es por cuenta de la empresa, ya sea de mercancía comprada o vendida. 
Ø     Desarrollo de trabajos especiales o temporales.  Son aquéllos en los que la empresa participa en forma parcial, como una remodelación o una construcción. 
Ø     Viajes de funcionarios. También llamados hombres- clave, cuando uno o varios  funcionarios viajan en representación de la empresa están sujetos a riesgos. Si llegara a ocurrir alguno, la empresa queda desprotegida porque no habría quien tomara las decisiones importantes. 
ü   Riesgos permanentes. Son aquéllos que siempre están presentes, incluso cuando la empresa no está funcionando o no está abierta, por ejemplo: 
Ø     Daños a los activos. Aquí se incluyen los riesgos a los que están sujetos los bienes de la empresa, como daños en la maquinaria, equipo y mercancías del almacén por la posibilidad de un incendio o daños a los automóviles, camiones y camionetas, por colisión o accidente de tránsito. 
Ø     Responsabilidad civil. Originado en las leyes, ya que generalmente van ligados con los anteriores, pues si llega a ocurrir un siniestro podemos afectar a terceros y es  responsabilidad de la empresa, de acuerdo con la ley, el resarcir los daños ocasionados. Por ejemplo, en un accidente de tránsito en el cual la empresa es responsable, ésta tendría que pagar los daños; o en caso de un incendio, donde podría afectarse a los vecinos (este riesgo es también conocido como de colindancia), también se tendría que pagar el daño. 
Ø    Riesgos derivados del personal empleado. Son aquellos daños que puede ocasionar, voluntaria o involuntariamente el personal contratado por la empresa, ya sea por fraude, abuso de confianza, mal uso de los activos o malversación de recursos. Pero, también la empresa puede ocasionar daños a los empleados por deficiencia en las políticas y medidas de seguridad o, inclusive, por accidentes ocurridos dentro de las instalaciones. 
Ø     Riesgos intangibles. Son aquéllos que de presentarse no dejan una evidencia física, pero sí causan menoscabo en los recursos de la  empresa. Por ejemplo, el incumplimiento de fechas de entrega, por parte de los proveedores; la morosidad, por parte de nuestros clientes para pagar sus cuentas, movimientos constantes en las variables  macroeconómicas, como el tipo de cambio, la tasa de interés, el precio de las materias primas, el valor de las acciones, etcétera. 
Riesgos extraordinarios.
Son aquéllos que no se presentan de manera constante y que en su mayoría son impredecibles, generalmente, se dan en función de la situación geográfica, como puede ser: un terremoto, una inundación, un huracán, etcétera. 
Las coberturas Una vez identificados los riesgos a los que está sujeta la empresa y asumiendo que la postura que resulte es la de una actitud contraria al riesgo, entonces se buscará minimizar los riesgos, pero sobre todo transferirlos, y la manera más óptima de hacerlo es por medio de seguros, fianzas y derivados financieros. (Ver tabla 3) 

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